Universidad de Zaragoza CSIC
Investigadores del ICMA participan en un proyecto de la Agencia Espacial Europea desarrollando un telescopio para Rayos X
Publication Date:  07/07/2017

 

Investigadores del ICMA, el Instituto de Ciencia de Materiales de Aragón, mixto entre el Consejo Superior de Investigaciones Científicas CSIC y la Universidad de Zaragoza, se encuentran participando en un proyecto europeo de la Agencia Espacial Europea (ESA) que desarrolla un nuevo telescopio que será enviado al espacio y con el que se podrá saber más sobre el origen del universo.

 

En concreto, se trata de un telescopio que podrá analizar la información que nos llega del universo en el espectro no visible, en este caso en la longitud de onda correspondiente a los Rayos X con una resolución nunca alcanzada hasta hoy.

 

Los Rayos X se producen en fenómenos violentos que implican mucha energía, como los agujeros negros, choques de galaxias o explosión de estrellas. Para poder verlos, es necesario mandar un satélite al espacio, un telescopio que tenga visión en Rayos X.

 

El equipo del ICMA, formado por cuatro científicos del CSIC que son a su vez miembros del Departamento de Física de Materia Condensada, está liderado por el investigador del CSIC Agustín Camón. Actualmente están desarrollando el sensor de una de las cámaras del telescopio con el que se podrá saber más sobre el origen del universo, el Big Bang o el nacimiento y explosiones de estrellas. Su trabajo está centrado en el desarrollo y optimización de píxeles para el instrumento X-IFU, que es el nombre que recibe su proyecto.


“Nosotros desarrollamos el corazón del telescopio. Podemos compararlo con los píxeles de las cámaras de fotos convencionales, que son sensibles a fotones de luz. En nuestro caso son sensores pero sensibles a los fotones de Rayos X” señala Camón.

 

En el Instituto de Ciencia de Materiales de Aragón son expertos en bajas temperaturas y están probando y desarrollando materiales superconductores, es decir, materiales cuya resistencia eléctrica se anula a una determinada temperatura crítica, para hacer estos dispositivos.

 

La complicación del proyecto viene dada por la temperatura a la que deben estar estos sensores, cercanos al cero absoluto (-273,16ºC). En los laboratorios esto se lleva a cabo con un refrigerador de dilución, pero el espacio requiere de otra técnica mucho más compleja.

 

El Instituto participa en este proyecto europeo junto con el Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona dentro de un consorcio llamado ATHENA, aportando tecnología española a proyectos espaciales europeos.

 

En el desarrollo del instrumento, el proyecto X-IFU, también están involucrados grupos de investigación de Holanda, Francia, Italia, Finlandia e Inglaterra.

 

En palabras del director del Instituto de Ciencia de Materiales de Aragón, Javier Campo, “este proyecto ratifica la internacionalización del Instituto y de sus investigadores, que contribuyen al avance del conocimiento científico. El equipo acaba de regresar de Holanda donde han mostrado al consorcio los avances en su investigación y en unos días vuelan a Japón para participar en un congreso donde presentarán esta tecnología que se hace desde Aragón”.